No hace mucho incluí en una de las entradas de este blog, una reflexión sobre la línea, que en mi opinión, deberían seguir los responsables políticos y los empresarios de Extremadura, y de toda España, en lo que se refiere a la energía. En ella, exponía que una política responsable es la que interpreta y afronta con altos niveles de pragmatismo la realidad que le rodea, e indicaba que, bajo mi punto de vista, trabajar en el desarrollo de tecnologías eficientes para las energías renovables era tan importante como asegurar una posición estratégica para la región en el actual sistema energético (el que se nutre y lo hará durante las próximas décadas de la energía a partir de combustibles fósiles).
En el día de hoy (por el 26 de marzo), aparece en los medios las conclusiones de la reunión preparatoria del Plan Energético de Extremadura, en la que participaron responsables de la administración regional, de los empresarios y los sindicatos mayoritarios. En esa reunión preparatoria, según recogen los diferentes medios extremeños, se plantean objetivos ambiciosos y el impulso a las energías renovables (algo, que como ya he dicho, me parece necesario y por supuesto compatible con el proyecto de la Refinería Balboa, que supondrá un impulso para la economía en el presente, mientras la inversión en renovables nos prepara para el futuro).
Todas las declaraciones que se han hecho al respecto me parecen interesantes, pero hay unas que me ha resultado especialmente llamativas por el pragmatismo que se desprende de ellas. Me estoy refiriendo a las que recoge El Periódico de Extremadura de José María González, el presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables. No estoy de acuerdo del todo con ellas, ya que, desde mi punto de vista, la peligrosidad de las energías nucleares excede el hecho contaminante, sin embargo , tal y como he expresado anteriormente, alabo el pragmatismo que se desprende de ellas y destaco una frase que me parece vital para comprender la actual situación energética, en la que González asegura que las energías fósiles serán necesarias durante las próximas décadas ya que las renovables tan sólo tienen capacidad de complementarlas.
Así, me alegra comprobar que, incluso aquellos que se dedican a las energías renovables, reconocen la necesidad de seguir invirtiendo en proyectos como el de la Refinería Balboa que servirán para el impulso de la economía extremeña en los próximos años y nos situarán en una posición estratégica dentro del sistema energético nacional, pero todo ello sin olvidar la inversión para el desarrollo tecnológico de las renovables, y todo lo que suponga un avance en I+D+i.
Como siempre, os dejo el link con la información que ha provocado esta reflexión:
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=434775
